Colombia.– La joven María José Torres Osorio, de 21 años de edad, falleció luego de presentar complicaciones graves tras someterse a dos cirugías estéticas en una clínica privada de la capital huilense, caso que ya es investigado por la Fiscalía al tratarse de una muerte derivada de un procedimiento quirúrgico.
De acuerdo con la denuncia presentada por su padre, Félix José Torres Mora, la joven viajó el 10 de diciembre desde el municipio de Ciénaga, Magdalena, a la ciudad de Neiva junto a su madre, con el objetivo de realizarse una reducción de senos y una abdominoplastia en la clínica Alejandría.
La intervención quirúrgica se llevó a cabo el 11 de diciembre y, aunque inicialmente se informó a la familia que había salido bien del quirófano, con el paso de las horas comenzó a presentar fuertes dolores, mareos y dificultad para hablar, síntomas que se intensificaron tras ser dada de alta y continuar su recuperación en una vivienda particular.
Según el testimonio del padre, durante los días posteriores la joven fue atendida en domicilio por personal médico, sin que se informara a la familia sobre la gravedad real de su estado de salud. Los malestares continuaron y, tras realizarle estudios médicos, se detectó una hemoglobina extremadamente baja, lo que evidenciaba una pérdida severa de sangre.
Ante el deterioro, María José fue trasladada a un hospital, donde su condición se agravó. Horas después, sufrió un paro cardíaco, fue reanimada y permaneció entubada en terapia intensiva, con daño en órganos vitales como corazón, riñones e hígado, derivado de la falta de oxigenación.
Debido a la complejidad del cuadro clínico, los médicos solicitaron el uso de un equipo ECMO, el cual fue conseguido y utilizado en una clínica especializada. No obstante, tras varios días sin respuesta neurológica, los especialistas confirmaron que la joven presentaba muerte cerebral, por lo que se inició el proceso de desconexión del soporte vital.
La propia institución médica notificó a la familia que el caso debía ser reportado a la Fiscalía, al tratarse de una muerte externa relacionada con cirugía estética. El padre de la joven aseguró que su hija nunca mostró mejoría tras la operación y cuestionó la falta de información oportuna sobre su estado crítico.
El cuerpo de María José Torres Osorio fue trasladado posteriormente a Ciénaga, donde familiares y amigos le dieron sepultura. Su fallecimiento ha generado consternación y múltiples mensajes de despedida que destacan su carisma, dedicación y calidad humana.









































































