Ciudad de México.- El Senado de la República confirmó la tarde de este jueves la renuncia forzada de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que el gobierno federal le ofreciera una embajada en un “país amigo”, lo que desató una jornada marcada por el hermetismo y la tensión política.
La dimisión, presentada tras más de cinco años al frente de la institución, se hizo pública mediante un comunicado en el que se informó que, conforme al artículo 21 de la Ley de la FGR, la encargada de asumir el puesto de manera temporal sería Cristina Reséndiz Durruti, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencia.
Una sesión atípica y horas de incertidumbre
La discusión se extendió durante más de siete horas. En medio de un receso prolongado y filtraciones, circuló la carta de renuncia de Gertz, en la que notificó que la presidenta Claudia Sheinbaum lo había propuesto para ocupar una representación diplomática.
En el documento, el exfiscal escribió que el nombramiento le permitiría “seguir sirviendo al país” y que, por ello, se retiraba del cargo con efecto inmediato.
Al reanudarse la sesión, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, ordenó la lectura del oficio y abrió el debate por tratarse de un “asunto grave”. La separación del cargo se aprobó con 74 votos a favor y 22 en contra.
La oposición cuestionó la legalidad de la renuncia
Senadores de oposición acusaron que el motivo presentado por Gertz no cumplía con la figura de causa grave, requisito indispensable señalado en el artículo 24 de la Ley General de la FGR.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, señaló que el Senado no tenía elementos suficientes para justificar que una propuesta diplomática constituyera una causa grave.
“Aspirar a seguir en la función pública no es un asunto que pueda calificarse como grave”, expresó durante su intervención.
A su vez, el líder del PRI en la Cámara Alta, Manuel Añorve, manifestó que la embajada era “solo un barniz diplomático” para encubrir una maniobra política con el fin de controlar la Fiscalía, lo que, advirtió, podría derivar en injerencias del Ejecutivo en las investigaciones.
Cómo sigue el proceso
De acuerdo con la legislación vigente, la titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencia asumiría de manera provisional las funciones de la FGR.
El Senado tendrá 20 días para integrar una lista de 10 aspirantes, la cual deberá ser aprobada por dos terceras partes del Pleno y enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum.
A partir de la recepción de la lista, la mandataria contará con 10 días para remitir una terna. Las personas seleccionadas deberán comparecer ante el Senado, que finalmente elegirá al nuevo fiscal con el voto de las dos terceras partes de los legisladores.









































































