MADERA, Chih.- El 23 de septiembre de 1965, un grupo armado integrado principalmente por maestros, estudiantes y campesinos intentó tomar el cuartel del Ejército Mexicano ubicado en Ciudad Madera, Chihuahua. El enfrentamiento terminó en pocas horas, pero con el tiempo se convirtió en uno de los episodios más estudiados de la historia de los movimientos armados en México.
El contexto antes del ataque
El episodio no surgió de manera aislada. Durante los años previos existían en distintas regiones de Chihuahua conflictos por la tenencia y concentración de la tierra, particularmente en zonas rurales y forestales, además de movilizaciones campesinas y enfrentamientos políticos.
El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) señala que profesores normalistas, estudiantes y dirigentes campesinos denunciaban despojos de tierras, abusos de caciques y represión de autoridades locales. Parte de ese movimiento terminó considerando insuficientes las vías legales y optó por la lucha armada.
De ese proceso surgió el Grupo Popular Guerrillero (GPG), encabezado por figuras como Arturo Gámiz García y Pablo Gómez Ramírez. Investigaciones de la UNAM ubican al grupo dentro de las movilizaciones agrarias y políticas que se desarrollaron en Chihuahua entre 1963 y 1965.
La madrugada del 23 de septiembre
La mañana del 23 de septiembre de 1965, un comando del GPG se dirigió contra el cuartel militar de Ciudad Madera. La CNDH identifica entre los participantes a Arturo y Emilio Gámiz García, Salomón Gaytán Aguirre, Pablo Gómez Ramírez, Juan Antonio Scobell Gaytán, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñones Pedroza y Óscar Sandoval Salinas, además de otros integrantes del grupo.
Las fuentes históricas presentan algunas diferencias sobre el número exacto de combatientes que finalmente participaron. Diversos registros hablan de 13 integrantes, mientras que una publicación reciente del INEHRM señala que problemas, entre ellos las condiciones climáticas, impidieron que dos de los tres grupos previstos llegaran a tiempo y refiere el combate de 11 miembros del GPG.
Del otro lado se encontraba una fuerza militar considerablemente superior. La CNDH refiere la presencia de 125 militares en el cuartel y señala que el propósito de los atacantes incluía obtener equipo y alimentos antes de retirarse.
El enfrentamiento y las bajas
El ataque no consiguió su objetivo. Los guerrilleros se encontraron frente a una fuerza superior y el enfrentamiento terminó con la derrota del grupo.
Ocho integrantes del GPG murieron, entre ellos sus dirigentes Arturo Gámiz y Pablo Gómez. Fuentes del INEHRM y de la UNAM registran además la muerte de seis soldados, por lo que el saldo mortal fue de al menos 14 personas.
Los ocho guerrilleros fallecidos fueron Arturo Gámiz García, Emilio Gámiz García, Salomón Gaytán Aguirre, Pablo Gómez Ramírez, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñones Pedroza, Óscar Sandoval Salinas y Juan Antonio Scobell Gaytán.
Después del enfrentamiento, los cuerpos de los integrantes del grupo fueron llevados a Ciudad Madera. Fuentes históricas del INEHRM señalan que fueron exhibidos en la plaza y posteriormente depositados en una fosa común, mientras que los militares fallecidos recibieron honores.
¿Por qué el Asalto de Madera es considerado un hecho histórico?
Aunque militarmente el ataque terminó en una derrota para el Grupo Popular Guerrillero, el acontecimiento adquirió posteriormente una importancia mayor dentro de la historia política mexicana.
Investigadores de la UNAM consideran el episodio un referente de los movimientos armados que aparecieron posteriormente en México, particularmente durante las décadas de 1960 y 1970.
Su influencia también quedó reflejada años después. Cuando diferentes organizaciones armadas formaron en Guadalajara la Liga Comunista 23 de Septiembre, el 15 de marzo de 1973, adoptaron precisamente esa fecha como parte de su nombre en referencia a los acontecimientos de Madera.
A 61 años de aquel 23 de septiembre de 1965, el Asalto al Cuartel de Madera continúa siendo objeto de investigaciones, conmemoraciones y distintas interpretaciones históricas. Más allá de esas perspectivas, el episodio permanece como un acontecimiento relevante para comprender los conflictos agrarios, políticos y armados que atravesaron Chihuahua y México durante la segunda mitad del siglo XX.
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- Arturo Gámiz García.
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