URIQUE, Chih.- En lo profundo de la Sierra Tarahumara, un corredor estadounidense encontró entre barrancas y comunidades rarámuri el lugar que terminaría convirtiéndose en su hogar. Su nombre era Micah True, pero en Chihuahua sería conocido para siempre como “Caballo Blanco”.
True llegó a las Barrancas del Cobre atraído por la extraordinaria tradición de los corredores rarámuri, capaces de recorrer enormes distancias por caminos de montaña, muchas veces utilizando sus tradicionales huaraches.
Con el paso del tiempo, se integró a las comunidades de la región y adoptó una vida sencilla, alejada de las grandes ciudades y estrechamente relacionada con correr por las montañas.
Fue así como nació el apodo de “Caballo Blanco”, nombre con el que comenzó a ser conocido tanto entre habitantes de la sierra como entre corredores que llegaban desde otros lugares.
A principios de la década de los 2000 impulsó en Urique una carrera que terminaría alcanzando fama internacional: el Ultramaratón de los Cañones de Cobre, una competencia de aproximadamente 80 kilómetros que atraviesa algunos de los paisajes más impresionantes de la Sierra Tarahumara.
Pero para Caballo Blanco la carrera iba mucho más allá de cruzar primero la meta. Buscaba reunir a corredores rarámuri y extranjeros y, al mismo tiempo, generar beneficios para las comunidades de la región.
Parte de esa filosofía estaba inspirada en el concepto rarámuri del kórima, relacionado con compartir y ayudarse entre miembros de la comunidad. Los apoyos para los corredores indígenas y sus familias formaron parte importante del espíritu con el que creció el evento.
La historia de Micah True y los corredores de la Sierra Tarahumara alcanzó fama mundial con la publicación de “Nacidos para correr” (“Born to Run”), del escritor Christopher McDougall, que convirtió a Caballo Blanco y a los ultramaratonistas rarámuri en figuras conocidas internacionalmente.
A partir de entonces, corredores de diferentes partes del mundo comenzaron a viajar hasta Urique, atraídos no solamente por la exigencia de la competencia, sino por la oportunidad de recorrer las mismas barrancas junto a los rarámuri.
Micah True defendía una filosofía sencilla: correr como una forma de convivencia y unión, sin importar nacionalidades, dinero o diferencias culturales.
Su historia tuvo un desenlace inesperado en 2012. Caballo Blanco salió a correr por las montañas de Nuevo México y no regresó. Después de varios días de búsqueda, su cuerpo fue localizado el 31 de marzo en el Gila Wilderness. Tenía 58 años.
Sin embargo, su legado permaneció en Urique. La carrera que ayudó a crear continuó realizándose y adoptó el nombre de Ultra Maratón Caballo Blanco, manteniendo viva la relación entre corredores de distintas partes del mundo y las comunidades rarámuri.
Más de dos décadas después de aquella primera carrera, el nombre de Caballo Blanco continúa ligado a Urique, a las Barrancas del Cobre y a los legendarios corredores rarámuri.